retratos del escultor Amadoramador es una de las figuras centrales de la escultura española de la segunda mitad del siglo XX y sin su referencia no se puede explicar el arte español contemporáneo del último tercio de siglo. Intentamos, desde este soporte digital, mostrar el trabajo artístico y creativo de un hombre dedicado a la investigación formal de la materia y de la  forma, encontrando en sus conclusiones, soluciones armónicas y bellas.
Nos encontramos ante una ordenación sujeta a permanentes investigaciones y redescubrimientos de la obra y vida de un singular artista.
Este sitio web se ha creado con la intención de poner a disposición de quienes quieren saber más de la obra del escultor amador información visual y escrita actualizada. Nuestro objetivo consiste en velar por la exactitud de esta y posteriores revisiones e investigaciones. Queremos difundir el legado artístico de su obra y posicionarnos 15 años después de su desaparición física, como una referencia indispensable que venga a completar la labor divulgativa y didáctica de instituciones y museos.
Es su familia la que realiza gran parte de este trabajo, pero contamos también con la colaboración de amigos, artistas, coleccionistas, instituciones y museos en esta modesta labor de difusión.
Durante más de 40 años la potencia creadora de amador produjo una serie de obras y proyectos  de indudable calidad, algunos de ellos excepcionales.
Sirva esta plataforma para dar una visión aproximada y global de sus bellos resultados.

Amador Rodríguez Calvo.

Retrato del escultor Amador con una de sus obras

BIO

Amador Rodríguez Menéndez

(Ceuta, 28.2.1926- Madrid, 10.6.2001)

Nació en Ceuta en el seno de una familia de origen asturiano, residió durante su infancia en Asturias, región a la que siempre se sintió vinculado, y vivió desde su juventud en Madrid, donde también falleció.
Sus primeros trabajos se desarrollaron dentro del campo de la pintura, disciplina que le condujo a la escultura cuando los pigmentos comenzaron a engordar y a conferir a los cuadros una naturaleza corpórea. Entre 1958 y 1960 realizó los primeros trabajos escultóricos dentro de una tendencia expresionista a la que contribuyó el protagonismo adquirido por el soporte material (hierro o madera). El figurativismo de temática humana de esas primeras piezas tiende a desaparecer desde 1959, cuando el escultor  inicia una investigación sobre el espacio plástico que le ocupará a lo largo de su trayectoria creativa posterior. En los primeros ensayos sobre el espacio escultórico  sigue el ejemplo de Ángel Ferrant y utiliza formas dinámicas de naturaleza liviana que dan origen a las Tensiones (1959-1963) y los Móviles (1964-1965), pero en torno a 1965 su trabajo experimenta un cambio fundamental al entrar en contacto con la escultura de Jorge Oteiza. Como el maestro vasco comienza entonces una indagación sobre la desmaterialización de los cuerpos geométricos elementales utilizando el hierro como materia, que desarrolla en las series de la Escultura redonda (1965-1966), que le representa  en la XXXIV Bienal de Venecia en 1968,y del Cubo (1966-1991), con las que consigue la proyección artística en los ámbitos nacional e internacional. La indagación sobre la naturaleza espacial de la escultura es sustituida a comienzos de los años setenta por otra basada en principios matemáticos que persigue la esencialidad formal y la perfección numérica. Los nuevos intereses quedan reflejados en Tetraktys, pieza que presenta en 1972 en la XXXVI Bienal de Venecia y que está en el origen de una larga serie escultórica de piedra (mármol, granito, alabastro) desarrollada durante el resto de su vida profesional. Con este símbolo pitagórico que representa la perfección del número cuatro, amador inicia una singular experiencia escultórica dedicada a desvelar la esencia numérica de las figuras geométricas y da origen a unas obras que se caracterizan por el equilibrio de los volúmenes, la armonía de las proporciones y la esencialidad de la forma.
Su obra estuvo representada en los principales certámenes internacionales, como la Bienal de Venecia, que en sus trigésimo cuarta y sexta ediciones ( 1968-1972) contribuyó a difundir su obra en el ámbito internacional, como también las bienales de Alejandría (1968) y Sao Paulo (1971) y la Trienal Europea de Escultura de París (1978). En España participó en todos los certámenes de escultura celebrados desde 1960 y en más de 250 muestras individuales y colectivas.
Varias esculturas de amador se ubican en los espacios públicos de algunas ciudades españolas, europeas y americanas, y sus obras figuran en los principales museos nacionales e internacionales (Museo Nacional Centro de Arte Reina Sofía, Museo de Arte Moderno de Barcelona, Museo de Bellas Artes de Asturias y de Bilbao, Museo de Arte Moderno de Sevilla, Museo de la Academia de Bellas Artes de San Fernando Madrid, Museo Middelhim de Amberes, Museo de Arte Contemporáneo de Finlandia, etc.)

Soledad Álvarez Martínez

* Texto correspondiente a la voz “Amador”.
Del Diccionario Biográfico Español de la Real Academia de la Historia.